martes, 7 de julio de 2009

jueves, 18 de junio de 2009

Desarrollo de las unidades didácticas

Las unidades didácticas son proyectos a mediano plazo que se conforman de varias sesiones.

Criterios pedagógicos para la aplicación de las unidades didácticas

Recomendaciones al momento de poner en práctica las sesiones que compondrán las unidades didácticas:
El alumno tendrá derecho a que se le aporten algunas explicaciones de los objetivos o intenciones que pretendemos al iniciar cada una de las unidades didácticas y a que se le aporte información sobre la actividad. Sólo es posible llevarlas a cabo con la utilización de metodologías y estrategias de intervención de máxima participación del alumno; para avanzar en un cierto desarrollo motriz es indispensable tener unas metas a alcanzar en cada uno de los ciclos y al finalizar la etapa; se pretende un nivel de construcción y búsqueda para incentivar continuamente la búsqueda de formas válidas y aprovechables. No existirán por tanto un desarrollo aislado de un contenido u otro contenido, sino que pretenderemos realizar continuamente combinación de dos, como mínimo, tres o cuatro contenidos de forma simultánea.

Criterios para la presentación de las unidades didácticas

Se empieza la unidad con con una explicación de los elementos que definen y ubican la unidad mediante:
Una primera introducción y descripción general de la unidad y de su situación en el ciclo.
A continuación vinculamos la unidad didáctica con el diseño curricular base por medio del desarrollo de los contenidos utilizados y de sus objetivo terminales.
Este es el esquema inicial que se utiliza:

1.- Introducción
1.1.- Descripción.
1.2.- Situación en el ciclo.
2.- Vinculación con el D.C.B.
2.1.- Contenidos utilizados.
Hechos, Conceptos Procedimientos Actitudes y valores.
2.2.- Objetivos terminales.
Hechos, Conceptos Procedimientos Actitudes y valores.


Ya dentro de cada una de las unidades didácticas, las sesiones se suceden con el siguiente esquema de presentación:


Número de sesión: dentro de la unidad didáctica.
Material: utilizado en esa sesión.
Objetivos: a trabajar específicamente en la sesión.
Inicio o exploración: presentación de la sesión mediante actividades y juegos de introducción.
Desarrollo: ejercicios, juegos y actividades planteadas en función de los contenidos y objetivos propios de la unidad pertinente.
Final o juego total: actividades presentadas como conclusión de todas las ejercitaciones motrices realizadas en la sesión.


Las sesiones han sido planeadas con una coherencia interna, dentro de la unidad didáctica, mediante la progresión sucesiva en la presentación de sus actividades y mediante la aplicación al inicio y en todo momento, de una hoja de observación-registro.
Es muy importante tener en cuenta que:
La primera y la última clase de cada unidad son idénticas para facilitar la aplicación de la hoja de Observación-registro y así conocer los avances de cada alumno.
Las actividades, juegos y ejercicios que pueden ser susceptibles de ser observados y evaluados con la hoja de Observación-registro se presentan en el texto en letra cursiva.
Los ítems de observación y/o evaluación que aparecen en las hojas de registro de cada unidad didáctica son orientativos.
Unidades didácticas para el primer ciclo (de 6 a 8 años).
En las unidades didácticas para el primer ciclo, es posible evidenciar su diseño y las características antes mencionadas; inician con la explicación de los elementos que definen y ubican la unidad. Las actividades y juegos de la primera y la última sesión permiten el diagnóstico y así conocer los avances de cada alumno.
Las sesiones intermedias contribuyen al logro de los objetivos terminales y contienen objetivos para trabajar en cada sesión, mediante juegos y actividades secuenciadas.

Conclusión personal

Creo que el haber platicado sobre las unidades didácticas previamente en el salón me permitió comprender la lectura, la cual me pareció de alto valor formativo, ya que nos brinda una nueva opción y nos propone actividades interesantes. Lo que más me llama la atención es que esta forma de organizar el trabajo se relaciona con los nuevos enfoques basados en el desarrollo de competencias, que seguramente nos corresponderá trabajar; y sobre todo me parece adecuado el trabajo mediante unidades didácticas, porque brinda importancia a la evaluación cualitativa de cada alumno, lo cual permitirá un seguimiento y una atención más sistemáticos de las necesidades de cada alumno, dando prioridad a la participación activa de los alumnos.



Castañer Balcells, Marta y Oleguer Camerino Foguet (1996), “Desarrollo de las unidades didácticas”, en La educación física en la enseñanza primaria, 3ª ed., Barcelona, INDE, pp. 145-167.

jueves, 4 de junio de 2009

FORMAS METODOLÓGICAS

“Exploración y solución de problemas”

Consiste en incentivar a los alumnos por medio de preguntas para solucionar problemas y explorar con material diverso, en vez de dar órdenes e instrucciones. Involucra dos fases: EXPLORACIÓN y SOLUCIÓN de problemas.

Ambas tienen como intención y orientación llegar a la disposición psicológica del niño y estimular el reconocimiento de la distinción corporal.
En la fase de exploración, la dinámica tiene su punto de arranque en la motivación que por medio de preguntas se dirigen a explorar tanto las posibilidades de movimiento como la utilización del material; sus voces son: ¿Quién sabe? ¿Quién puede? ¿Quién ve? ¿Quién es capaz de…? Etc.
En la segunda fase, solución de problemas, sus voces contienen una intención: ¿Quién puede saltar la cuerda y caer en un solo pie? ¿Quién es capaz de golpear la pelota con una sola mano sin perderla? ¿Con otro compañero cómo podríamos…?
En esta fase las consignas implican un nivel de intensificación en tanto una realización específica. Esta segunda fase debe incluir un momento explicativo, con esto se pretende que en la memoria motriz, es decir, la representación mental que el alumno hace acerca de la movilización de su cuerpo, se realice mentalmente primero, y físicamente después.

Supone un análisis de las actividades y la presencia cognitiva del alumno. Esto estimula el proceso de autogestión.
La exploración puede estar organizada individual, por parejas, tercias, cuartetos, etc. Esto permite la exploración y solución a un problema por más de una vía. Este procedimiento rompe la limitación y da paso a la creatividad, al descubrimiento y a la reflexión.
El alumno trabaja de acuerdo a sus posibilidades sabiendo el qué, cómo y para qué. Es decir, deberán saber que las respuestas que ellos proporcionen, redituarán en una experiencia valiosa.
El trabajo con este procedimiento adquiere predominancia en la línea de la intencionalidad pedagógica de exploración del movimiento y uso de las distintas partes corporales, con ello la posibilidad de vigorizar los movimientos naturales.
La exploración, así como las situaciones de un problema, deben seleccionarse tomando en cuenta la edad de quienes participan. El maestro no debe dar las soluciones, sino el tiempo para pensarlas. Eficaz en todas las edades, básico para los preescolares y de los 6 a los 8 años.
Necesita material suficiente para cada alumno para trabajar ambas fases. Como se puede deducir, estas dos formas metodológicas se pueden trabajar indistintamente durante una sesión.
Esta forma de abordar la acción docente dirige su atención en forma puntual a que el alumno, por medio de las preguntas, realice un reconocimiento de sus posibilidades corporales y genere una respuesta.


“De asignación de tareas de movimiento”

Esta forma metodológica requiere de organización y trabajo previos; permite una ejercitación múltiple y dinámica, dibuja y trata de marcar que la intención pedagógica debe fusionar los propósitos educativos con la práctica concreta y cotidiana.
Su dinámica consiste en asignar pequeñas tareas de movimiento para realizar por medio de lo que se conoce como circuito; con énfasis en un sólo tema o atendiendo a varios; las estaciones pueden ser simultáneas, progresivas o de elección personal. La presentación de esta forma metodológica se aprovechará para puntualizar algunos aspectos de la estructuración del esquema corporal.

Los alumnos deben saber en qué consiste esta forma de trabajo, lo que se espera de ellos al trabajar así, que hayan manejado en ejercicios previos el material y que conozcan el trabajo en pequeños grupos.
Trata de generalizar la incorporación del yo en la acción a través de una movilización múltiple y con la intención hacia la experiencia y vivencia psicomotriz. Es obvio que la intensidad del trabajo en cada estación se puede intensificar de acuerdo con el grado de avance de nuestro trabajo en particular, y en cierto sentido generar en una participación responsable.
Presentarlo de esta manera nos permite dibujar el alcance que bien puede tener esta forma metodológica en tanto que se pueden asignar tareas:
1.-Con un solo material y trabajarse de manera individual.
2.-Con un solo material y trabajarse de forma colectiva.
3.-Con distintos materiales y trabajarse de manera individual.
4.-Con distintos materiales y trabajarse en colectivo.
5.-Los alumnos pueden y deben proponer y realizar otras tareas.
La intensidad del trabajo puede aumentar a partir de dos criterios básicos:
El maestro coloca el material en cada base y los alumnos crean el ejercicio; de manera individual o colectiva.
Luego de crear el ejercicio cada alumno lo debe explicar, lo que permite reafirmar y estructurar la memoria motriz y la noción de ajuste, por ende la claridad de pensamiento.
En esta forma metodológica también se pueden trabajar cada una de las líneas formativas, puede ser con material simple, con material combinado o elección libre del material.
El profesor coordina, verifica y auxilia las tareas. La dinámica esencial es promover una participación integral en la movilización del cuerpo y sobre todo en la apreciación global de la experiencia. Responsabiliza a los alumnos para lograr las tareas por medio del esfuerzo propio. (Autogestión)
En el caso de las estaciones libres o de elección personal, este procedimiento ofrece la oportunidad de espontaneidad y libertad de ejecución.
Las estaciones deben promover el trabajo individual y un trabajo colectivo, lo que redituará en el sentido de cooperación, ayuda y respeto al prójimo.
Observaciones
Se necesitan prever las tareas y estaciones de acuerdo con las edades de quienes participan. Deben organizarse de acuerdo con los logros alcanzados anteriormente y a los que se pretenden a futuro.
Se deben organizar tiempos de descanso entre las estaciones.
Hay que tomar en cuenta: el número de tareas, el esfuerzo requerido, la organización del tiempo, su espacio y material a utilizar.
Algunas sugerencias:
Hay que iniciar este trabajo con estaciones individuales, así los niños tienen la oportunidad de explorar y manejar su material. Se recomiendan 5 o 6 minutos de trabajo en cada estación. El cambio de estación se aprovechará para realizar respiraciones profundas. Al final del circuito se hacen comentarios.

“De aprendizaje a través de la experiencia”

Se plantea un problema (deber), que requiere de varios intentos para su realización. De preferencia en equipos de 5 a 6 integrantes, los alumnos discuten las posibles soluciones al problema planteado, es necesario que se practique y finalmente ejecutan el ejercicio (acción). Cuando lo presentan al resto del grupo se convierte en propósito.
Hace presente la incorporación del yo en acción, reporta el reconocimiento de las posibilidades propias (autogestión), hace presente las ejercitaciones corporales en la conquista por el espacio práctico y especialmente aparecen ejercicios que reditúan en la satisfacción que experimentan al resolver un problema.

En la dinámica se puede utilizar un solo material para todos los equipos, o bien, que cada equipo tenga un material diferente, que sea una misma consigna para todos los equipos o también distinta. Situación que da paso a la diversidad y al conocimiento de solución a los problemas por más de una vía.
Nuestro trabajo debe tener claro qué y para qué estamos haciendo, cada una de nuestras acciones y las provocadas hacia los alumnos, tienen un sentido bien determinado: la reflexión sobre la atención integral al grupo.
Esta forma metodológica puede utilizarse en cada una de las líneas formativas.
El maestro coordina y auxilia para el logro y cumplimiento del deber en cada equipo.
Es necesario dar a conocer a los alumnos el esquema general de trabajo con anterioridad, establecer los equipos y repartir a cada uno pequeñas notas del reglamento. Es muy importante que los muchachos conozcan lo que se espera de ellos al trabajar con esta dinámica. Lo equipos pueden organizarse para competir entre ellos y dosificar sus participaciones.
Estimula a los alumnos a crear algo. Promueve el trabajo en equipos y la discusión al interior de los mismos con los aportes de cada integrante.
Promueve el sentido de colaboración y la solidaridad. Su alcance más valioso radica en la presencia cognitiva del niño.
Los equipos serán mixtos. Es muy importante que los alumnos conozcan lo que se espera de ellos al trabajar con este procedimiento.
Se podrán establecer el deber, la acción y el propósito en dos niveles: micro y macrodidáctico. Recordando, el primero se realiza en una o dos sesiones, mientras que el segundo, requiere de un tiempo mayor.
Recordemos que nuestro accionar docente debe dirigirse a la formación del sujeto cognoscente, el sujeto biológico y del respectivo del sujeto afectivo-social; esta forma metodológica tiene la característica de ponderar y poner énfasis en el desarrollo de esas tres cualidades de la formación integral.

Conclusión personal

Estas formas metodológicas me parecen interesantes y enriquecedoras para mi formación, pues son herramientas útiles para mi futura labor docente. Cada uno de los métodos aquí planteados me parece muy completo, ya que el autor nos presenta opciones de cómo trabajar la educación física con nuestros alumnos de manera divertida, eficiente y productiva; y además, por sus características particulares podemos aplicarlos a ciertos grados, abarcando los seis grados de la educación primaria, adecuándolos a las características propias de nuestro grupo o de nuestra escuela, en el sentido de que esta lectura nos muestra ideas generadoras. Es interesante ver el papel que se le da al alumno, como un individuo activo, capaz de proponer, resolver problemas y tomar decisiones; este texto también me permite comprender cuál debe ser mi papel como maestro para favorecer el desarrollo de los alumnos. Por último quiero comentar que, esta lectura, me permitió reflexionar que tener un método permite tener una clase mejor estructurada para poder lograr los propósitos previstos.


Bibliografía

Brito Soto, Luis Felipe (1998) “Algunas ideas generadoras para su puesta en marcha…” en Educación física y recreación, cuarta edición, México, Edamex, pp. 36-59.

lunes, 20 de abril de 2009

Formas metodológicas"Global"

“Algunas ideas generadoras para su puesta en marcha…”
Una de las formas metodológicas que contribuyen a hacer sólida nuestra tarea formadora es el método global. Este texto nos brinda una semblanza de aplicación,en el sentido que son ideas generadoras y que somos nosotros quienes debemos garantizar la óptima aplicación de acuerdo con sus necesidades y circunstancias específicas.

Una idea central del método global es la promoción de un pensamiento lógico por medio de la movilización corporal para con ello contribuir al reconocimiento de las posibilidades corporales. Trabajar globalmente, además de ejercitar el cuerpo en su totalidad, ha de conducir a los alumnos a proponer “el cómo se puede hacer” a partir de sus intereses y posibilidades, (proceso de autogestión).

Consiste en planear ejercicios de manera global, partiendo de centros de interés, procurando dar el mínimo de especificaciones y sugerencias técnicas. La dinámica de este método ocupa un lugar preponderante al considerar que no sólo el método debe partir de la totalidad: por ejemplo correr (centro de interés), sino que la formación del sujeto debe partir de aquella totalidad e incluir la globalización, ejemplo: todas las formas de correr, por todo el patio, frenando, competencias, relevos, etcétera.
El autor nos dice que es básico que los alumnos conozcan lo que vamos a hacer y para qué lo haremos. En cuanto alguien aporte una idea, se concentra la atención del grupo para conocer la aportación y realizarla. Para finalizar la sesión es importante volver a comentar los objetivos que pretendemos.

Hay que agregar también, como idea generadora, que esta forma metodológica contiene una triple intención pedagógica y por lo tanto tres formas de presentación. Primero, analizar y explorar la línea formativa de carácter individual, segundo, una línea formativa para trabajar con otros compañeros, y tercero, abrir el espacio para una línea formativa de movimiento e imaginación.

Las formas verbales utilizadas pretenden incidir en cada línea formativa, asimismo en la forma de vincular la conducta con la experiencia: ¿Cómo podemos correr? ¿Con un compañero cómo lo haría? ¡Ahora indíquenme otras formas para correr y cómo lo vamos a hacer! Cada una de las líneas formativas puede presentar como variantes el uso de material simple, material combinado o la elección libre de material; es vital que los niños tengan material suficiente.

El juego como centro de interés cobra presencia en este procedimiento. Por último es importante señalar como un argumento a favor de este método que quien juega, juega globalmente y como ser completo e íntegro.



Conclusión personal

Este método me parece adecuado y funcional para el trabajo con la educación física porque sugiere tomar en cuenta las necesidades e intereses de los niños, de forma global, incluyendo el trabajo con las líneas formativas para que los alumnos puedan tener un desarrollo más íntegro. Sobre todo porque favorece la autogestión de los alumnos, pues son ellos quienes tienen que aprender a controlar su cuerpo y a ser autónomos, esta forma metodológica además favorece el desarrollo de su pensamiento; para esto debemos reconocer que los niños cuentan con muchas capacidades y que pueden hacer buenas propuestas, con lo que se puede enriquecer la clase.



Bibliografía

Brito Soto, Luis Felipe (1998) “Algunas ideas generadoras para su puesta en marcha…” en Educación física y recreación, cuarta edición, México, Edamex, pp. 29-35.

miércoles, 1 de abril de 2009

Mi experiencia en la clase de Educación Física

En esta entrada voy a relatar lo acontecido en la clase de Educación física que llevé a cabo con el grupo de primer grado, de la escuela primaria Revolución, ubicada en la Garita municipio de Tamazula de Gordiano, en la reciente jornada de observación y practica docente. En dicha escuela cuentan con una maestra de Educación Física, en total son 29 alumnos cuya edad promedio es de 6 a 7 años. La clase se desarrolló el día martes, siendo la primera asignatura del día.

Había planeado las actividades previamente y preparé los materiales que iba a necesitar; me preocupaba que no funcionara la actividad, que las actividades que había planeado fueran demasiado fáciles o sencillas para los niños.

Para comenzar les pedí a los niños que formaran dos filas, una de niñas y otra de niños, y que bajaran sin empujarse, ni correr a la cancha, ahí hicimos los calentamientos que había planeado, les propuse a los niños cantar la canción de “Chuchu va” pero los niños dijeron que esa canción es para niños de kínder, por lo que les sugerí cantar la canción del calentamiento y esa opción si les gustó.

Luego hicimos movimientos coordinados con sacos rellenos de arroz, los niños estuvieron muy activos y participativos y muy emocionados de que lograban hacer las actividades que les solicitaba. Estuve motivando e involucrando a varios niños. Como yo había planeado actividades para 30 minutos y los niños tienen una hora de clase, les pedí a los niños que eligieran si querían jugar al lobo lobito o a los listones, los niños decidieron jugar a los listones, jugamos y estuve recalcando que no se golpearan y que tuvieran cuidado, les dije que quien se saliera de la cancha iba a perder, los niños trataban de no salir pero de pronto corrieron varios niños y se fueron a un rincón de la escuela, fui por ellos y como sabían que habían perdido se volvieron a integrar pronto al trabajo; luego les indiqué que se formaran en una fila para cantar la canción del ciempiés, la verdad esta actividad casi no funcionó, les pedí a los niños que se sentaran y les pregunté si les gustaron las actividades y platicamos sobre las actividades, y después de un rato, uno por uno, cada niño se fue levantando y ordenadamente regresamos al salón.

Me sentí muy a gusto con los resultados obtenidos, pero creo que estuve demasiado a la expectativa, ahora que cuento con un mayor conocimiento del grupo trataré de hacer mi planeación más adecuada al grupo, de igual manera representa un reto tratar de hacer mejor la clase de educación Física que llevaré a cabo en la siguiente jornada de observación y práctica docente.